lunes, 29 de abril de 2013

DEEP WEB : El otro Internet



El Otro Internet



Internet es una herramienta muy útil, y que actualmente está extendida a nivel global y al alcance de prácticamente cualquier persona interesada. Sin embargo, el 99% de las personas que “navegan” por la red de redes, lo hacen como los barcos de la imagen superior, superficialmente, y solo llegan a descubrir una ínfima parte de todo lo que internet ofrece. El Otro Internet, mucho más profundo y gigantesco, permanece oculto, lejos de los navegadores y buscadores habituales, pero repleto de información y contenidos con los que el Internet habitual no puede ni soñar. ¿Quieres conocer algo más sobre The Deep Web? Pues sigue leyendo.

Vaya por delante que este Internet oculto, negro, oscuro, profundo, o como lo queráis llamar, existe realmente. Es decir, aquí no vamos a hablar de unicornios ni de poltergeist; la existencia de esta red puede ser comprobada fácilmente por cualquiera con unos conocimientos informáticos medios, mucha precaución, y curiosidad y valentía a partes iguales. El aura de secretismo que envuelve a esta red, y que convierte a este otro internet en una leyenda urbana, es por culpa del contenido que aquí se aloja. Documentos gubernamentales secretos, planos de armas, compra venta de todo tipo de productos ilegales, los virus y troyanos más potentes, pornografía de la más escabrosa, y las imágenes más violentas y desagradables que un ser humano pueda imaginar. Todo esto se dice que existe en esta red oculta, y probablemente sea cierto, pero como siempre en estos casos, la realidad se mezcla con la ficción.




Los famosos “hacktivistas” de Anonymous emplean habitualmente este tipo de red oculta, para intercambiar datos y preparar sus distintas actuaciones.

Lo primero que debemos saber de este Deep Web, es que supuestamente es aquí, donde distintos grupos como Anonymous, o los filtradores de Wikileaks trabajan. Esto obviamente provoca que la mayor parte de agencias de seguridad del mundo presten más o menos atención a las conexiones a esta red. En USA por ejemplo, cada vez que te conectes a este internet profundo, el FBI empezará a rastrearte. Por tal motivo, mi recomendación es que no intentéis navegar por estos mares, y si aún así queréis hacerlo, debéis utilizar uno o varios proxy, de modo que ocultéis lo mejor posible vuestro rastro. Aunque no vayáis a hacer nada malo, es mejor prevenir que curar.
Una vez “protegidos” detrás de varios proxys, ¿cómo accedo a estas páginas ocultas? Como ya dije, los buscadores habituales no sirven, teniendo que recurrir a escribir las direcciones manualmente en la barra de direcciones. La mayoría de estas páginas ni siquiera están diseñadas en html, de modo que presentan diseños más básicos y arbitrarios, como un blog o foro descuidado, donde todo se junta sin mucho orden ni criterio. Son las llamadas páginas “onion” (cebolla en castellano), que reciben este nombre porque están formadas de muchas “capas”, que debemos ir quitando hasta llegar al jugoso centro, donde se localiza la tan ansiada información confidencial.

                                   Imagen muy ilustrativa de lo que es el internet profundo.

Y una vez dentro de las páginas del Deep Web, ¿qué pasa? ¿Es para tanto? ¿Ya soy un cibercriminal? Obviamente no, cualquiera puede entrar en este tipo de páginas, y ni mucho menos todas ellas son peligrosas. Es como un espejo del internet más habitual, solo que aquí si que podemos encontrar de TODO, en su amplitud máxima. Por supuesto que es cierto que hay un montón considerable de imágenes pornográficas, violentas o desagradables, y también hackers, virus, y filtraciones secretas, pero de igual modo, existen páginas normales, y bastante recomendables. Amplísimas bases de datos con multitud de libros y documentos, que de otro serían difíciles de encontrar, foros de ciencia, tesis e investigaciones científicas al completo, etc. Obviamente es muy difícil saber de donde ha salido esa información, pero está claro que el valor de muchos de esos documentos y trabajos es muy alto, pudiendo resultar la información ahí contenida, muy útil para nuestros propios trabajos y estudios.
Con esto quiero que veáis que no todos los que entren en la Deep Web son pederastas desalmados o hackers malvados. Hay también científicos, investigadores, periodistas, etc, que simplemente entran aquí intentando localizar información más difícil de encontrar de lo habitual, pero que también puede tener un gran interés. La censura en internet en muchos países, sobretodo cuando están en época de guerra, también se ve sorteada por este tipo de redes. De modo que los ciudadanos de esos países en conflicto, pueden distribuir información real de lo que está sucediendo, sin comprometer su propia integridad.
Concluyendo, Internet no acaba en Facebook, Youtube y Flopgames. Hay mucho más ahí abajo, escondido y profundo, pero ahí está. No todo lo que hay allí es malo, como tampoco es bueno. Por tal motivo, no voy a recomendar páginas, ni proxys, ni nada relacionado con la Deep Web. Quien tenga un verdadero interés en navegar por sus aguas, no tardará en dar con otros lugares donde le guiarán paso a paso en todo lo que necesite. Mi único objetivo con este post, era hablar un poquito sobre el Internet oculto, un tema poco conocido, y que según quien hable sobre él, adquiere visos de leyenda urbana.


un saludo



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